El consumo cultural ocupa hoy un lugar cada vez más importante en el mercado chino. Las cartas coleccionables, las figuras, los productos derivados y las licencias de franquicias populares atraen a un número creciente de consumidores. Estos productos ya no responden únicamente a una lógica de compra. También se apoyan en los contenidos, las comunidades y el vínculo emocional con los universos de las marcas.
Los últimos resultados publicados por Kayou confirman esta tendencia. En 2024, la empresa superó los 100.000 millones de yuanes de facturación gracias a su actividad en torno a las cartas coleccionables. Este ejemplo demuestra cómo las licencias, la experiencia de coleccionismo y las comunidades impulsan hoy el desarrollo del consumo cultural en China.
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El consumo cultural va más allá del producto
El valor de una carta ya no depende únicamente de su coste de fabricación.
Las licencias, las ediciones limitadas, la rareza y la experiencia de coleccionismo influyen cada vez más en la percepción del producto. Para muchos consumidores, adquirir una carta significa prolongar su vínculo con un universo, un personaje o una franquicia.
Además, las ventas en directo, los intercambios entre coleccionistas y el mercado de reventa multiplican las oportunidades de interacción. De este modo, el consumo cultural supera ampliamente el simple acto de compra.
La industria cultural se apoya cada vez más en las licencias
Las licencias ocupan hoy un lugar central en la industria cultural.
En los últimos años, numerosas empresas han desarrollado productos derivados inspirados en franquicias populares como Ultraman, Pokémon, Eggy Party o My Little Pony. Cada nueva licencia amplía la oferta disponible, atrae a nuevos consumidores y fortalece las comunidades ya existentes.
En este contexto, las licencias ya no sirven únicamente para promocionar un producto. También impulsan nuevos usos y nuevos modelos de consumo.

Las empresas adoptan estrategias diferentes
La evolución de Kayou representa un buen ejemplo del mercado chino.
Durante los últimos años, la empresa ha ampliado su cartera de licencias y, al mismo tiempo, ha reforzado su red de distribución. Gracias a esta estrategia, ha diversificado su oferta y ha llegado a un público mucho más amplio.
A escala internacional también conviven distintos modelos. Pokémon lleva años apoyándose en un ecosistema que combina licencias, competiciones oficiales y comunidades de jugadores. Por su parte, Pop Mart apuesta por la creación de licencias originales para reforzar su identidad de marca.
Estos ejemplos muestran que las empresas no siguen una única estrategia. Sin embargo, los contenidos, las licencias y la experiencia del consumidor ocupan un lugar cada vez más importante en su desarrollo.
El consumo cultural impulsa nuevos usos
Hoy, el consumo cultural ya no se limita a la compra de un producto.
Las colecciones, los intercambios y las plataformas de reventa enriquecen la experiencia de los consumidores. Además, los productos culturales se convierten en espacios de interacción entre diferentes comunidades.
Las formas de consumo siguen diversificándose, desde las cartas coleccionables hasta los productos derivados del anime. Esta evolución acompaña el desarrollo de la industria cultural en China.
Comprender las nuevas tendencias en China
El consumo cultural desempeña un papel cada vez más importante en la evolución del mercado chino. Las licencias, los contenidos y los nuevos comportamientos de los consumidores transforman numerosos sectores.
STAiiRS sigue de cerca la evolución del consumo cultural, de la industria cultural y de las nuevas tendencias de consumo en China. Gracias a un seguimiento continuo de las estrategias empresariales, del comportamiento de los consumidores y de los nuevos modelos económicos, ayudamos a las empresas internacionales a comprender mejor el mercado chino e identificar nuevas oportunidades de desarrollo.
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